Igualdad!

Igualdad!

2.12.11

Discriminación de AFP

En Chile, el tema de la jubilación hace una marcada diferencia entre hombres y mujeres, comenzando por la edad, donde los primeros se retiran a los sesenta y cinco años, mientras que ellas lo hacen a los sesenta, provocando así que tengan menos años trabajados para su pensión.

Según estudios del CENDA (Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo), un hombre que se encuentra en la misma condición laboral de la mujer, ya sea con igual cantidad de años trabajados y el mismo sueldo, recibirá un tercio más en sus pensiones que esta. La AFP justifica esta diferencia en montos, ya que en el cálculo de estos se considera como factor importante la esperanza de vida de la persona, debido a esto, la mujer se ve afectada, al posee una mayor esperanza de vida en comparación a los hombres, ergo este sistema de pensión deben invertir económicamente por mayor tiempo en ellas que en los hombres.

En resumen, las AFP ostentan políticas injustas para las mujeres y favorecedoras para los hombres, aún cuando es bien sabido que ellas por la misma labor y años de servicio, ganan menos y viven más.

Por otro lado, lo anteriormente dicho nos lleva a pensar, que, en el caso de las dueñas de casa, las que usualmente no han trabajado con contrato, y por ende, no tienen un fondo de pensión, vivirán en precarias condiciones en su vejez. No así los hombres, quienes han trabajado por lo menos una vez en la vida. Y fue este pensamiento que impulsó el cambio de previsiones, con el fin de resguardar a las personas en mayor desventaja, -las que comúnmente son mujeres- y a disminuir la diferenciación de géneros.

“Los principales beneficios de este sistema serán la Pensión Básica Solidaria (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS). A dichos beneficios accederán, en régimen, hombres y mujeres, a los 65 años de edad, que pertenezcan a los tres primeros quintiles de ingreso (es decir, el 60% de la población de menores ingresos) y reúnan un período mínimo de 20 años de permanencia en el país, y de 4 de los últimos 5 años previos a la solicitud del beneficio”

En base a esta cita podemos ver que las los requisitos para acceder a los beneficios, dejan patente un afán de “igualdad” frente a hombres y mujeres, pero aún así en el acto, la pensión de las mujeres seguirá siendo menor en comparación con el hombre, ya que las diferencias de sueldos continuará siendo la misma.

[Disponible en: http://www.bcn.cl/histley/lfs/hdl-20255/HL20255.pdf] 02 de Diciembre 2011.

Para más información visitar: http://www.bcn.cl/histley/lfs/hdl-20255/HL20255.pdf

1.12.11

Manual de buena crianza


En el mes de Mayo de este año, nos encontramos con un documento emanado desde el Servicio Nacional de la Mujer que causó polémica por su contenido, se trataba de un manual para los monitores de una iniciativa del SERNAM llamada “Enfrentándonos para el mundo laboral” que pretendía instruir a mujeres sobre la apariencia, comportamiento, y formas de ser adecuadas para conseguir un trabajo.

Cuando se lee Manual del SERNAM se tiende a creer que sería un manual para disminuir las brechas de género en el ambiente laboral, o para poner en discusión el tema de diferencias de sueldo, sin embargo este particular manual traía insólitos consejos que están más cerca de mantener los estereotipos y prejuicios hacia la mujer.

Entre los insólitos consejos se puede mencionar:

- Una rutina de higiene básica del cuerpo

- Recomendaciones de maquillaje “moderado y natural”

- Para el vestuario utilizar colores como gris, negro y azul que ayudan a verse más delgada y estilizada y olvidarse completamente de una tenida deportiva, que no demuestra seriedad

- El tono de voz debe ser lento y suave. El abdomen debe ser contraído para evitar los “rollitos”, no reírse fuerte, y mirar siempre a los ojos

- No gritar, no enojarse, escuchar sin interrumpir

Algunas de las actividades del manual consistían en evaluar las fotografías de mujeres con vestimentas inadecuadas para que las participantes respondieran si era adecuada o no, y qué sentimientos transmitía una mujer vestida de forma provocativa o muy maquillada (¿Qué mujeres serían tratadas con mayor seriedad?”).

En la imagen se puede leer la historia de una mujer poco seria que según este manual no encontrará trabajo.

Puedes leer más de este irreverente manual en este link.

Mujer en la modernidad


Al analizar el rol que se impone a la mujer en la moderna sociedad chilena a la luz de las drásticas diferencias de antaño, no podemos negar la magnitud de la brecha del ayer que pudiese sonar barbárica ante los ojos del presente, mas este logro no es suficiente como para celebrar el derrumbe del machismo colonial, ni para dárnoslas de país moderno mientras no nos hayamos despojado de aquella mentalidad que ata a la mujer a la casa y resguarda al hombre tras el denso cortinaje del trabajo. Y aquí la cuestión es: ¿cómo se puede cambiar una forma de pensar cuando las prácticas que sostienen esta estructura siguen vigentes?.

En primer lugar, más que ser un país en el que se legitiman estas prácticas, Chile es un país en el que se legalizan las instancias que permiten estas prácticas, como es el caso de las intocables isapres y sus perversos acólitos (en última instancia, este sería el estado). Ahora bien, este tema va mucho más allá de las posibles problemáticas de discriminación y género, este es en primer lugar un problema de poder, pues no es ninguna novedad que en este país existan actores que bien pueden ser empresas o personas que gracias a su nivel de poder e influencia tienen al país asido por el mango logrando con ello manejar las leyes a su conveniencia, de aquí se entiende porque las isapres se ven tan sospechosamente favorecidas por una ley que pareciera de alguna forma dejar de lado a la mujer, y que por lo mismo, al ser este trato completamente legal, las instancias disponibles para la defensa de los derechos de la mujer se ven dificultadas para alcanzar su objetivo por esta vía.

Pero las isapres no son el único obstáculo para superar la brecha social que separa a hombres y mujeres, existen también las empresas que fomentan un trato discriminado entre ellos (lo que no es malo) pero que apuntan a restringir sus libertades dentro de la empresa, libertades que van desde la posibilidad de ascender con mayor rapidez, a poder equiparar cómodamente maternidad y trabajo. Nuevamente nos encontramos con el problema de que muchos de estos impedimentos son avalados plenamente por la ley chilena.

Hasta este punto se han visto los abusos que el estado permite que las empresas realicen con impunidad, pero no vamos a entender con ello que el estado está en condiciones de lavarse las manos y cargarle el muerto a las isapres y a los empresarios, pues sí está involucrado directamente en otras formas de trato desigual como son las diferencias en la jubilación, los servicios ciudadanos, entre otros.

En la médula de todos los problemas mencionados podemos hallar una forma de ver a la mujer muy marcada por una repartición de roles vertical entre ambos sexos, en la que ser hombre pareciera ser más difícil y por ello ser más legítimo a la hora de dar explicaciones de porque es mejor que uno gane más y escudándose rápidamente en la frase de que ambos valen lo mismo como si aquello significase algo, o como si con decirlo se convirtiese en realidad tal que fuese un abracadabra.

Mujer trabajando y hombre...

Ley de Igualdad Salarial (N° 20.348), muchos ni siquiera habrán escuchado hablar de esta ley o ni siquiera sabían de su existencia. Y como no, si el solo hecho de pensar que la diferencia de sueldo podía depender de ser un hombre o una mujer suena en estos días ridículo. Bueno muchas personas no pensaban esto y estudios mostraban que habían diferencias hasta de un 31% entre una mujer y un hombre que desempeñaban el mismo cargo y función, por ello el gobierno tuvo que intervenir y así lanzar el 2009 una ley que garantizara la no discriminación salariar basada en el genero del empleado.

Pero este no es el único tema que muestra diferencias entre hombres y mujeres en relación a lo económico, hay un tema muy sensible en un hogar sobre todo para los hombres y es que la mujer gane más que él.

Desde siempre el proveedor del hogar ha sido el hombre, pero en estos días la mujer ya no se queda en casa esperándolo sino que sale a trabajar igual que él, así esta labor se ve repartida he incluso hay veces en que pasa a la mujer.

Cuando la mujer pasa a ganar más dinero que el hombre, este ve como el rol que cumplía se le es quitado quedando como en el aire. Esto provoca en la mayoría de los casos de manera conciente o inconcientemente empiece a boicotear a la mujer, pidiéndole que deje de trabajar, que trabaje menos o que se dedique a cuidar solo a los niños, etc.

Hay que entender que en sociedades como la nuestra la meta para la mujer es ser madre mientras para el hombre es tener un buen trabajo para mantener a su familia. Cuando esto se les es quitado ellos quedan sin nada y harán todo lo posible para recuperarlo, mientras que la mujer cuando se ve en posición superior a la del hombre (por ganar más dinero que él), se ve con mayor libertad y empiezan a haber conflictos que muchas veces terminan por el divorcio, por que el hombre ve mermado su rol social como proveedor del hogar y la mujer siente que la presencia del hombre solo le trae peleas y malos ratos.

Pero así como hace una década el ser separada era un hecho terrible, cosa que hoy es muy común, lo mismo puede llegar a ocurrir con el hecho que la mujer gane más que el hombre. Al fin y al cabo solo hay que dar tiempo al tiempo, dicen.

Referencias:

- Mundo Capacida

http://www.chilecapacita.cl/nweb_portal/mundocapacita/ver_noticia.php?codCodigo=376&codigo=codNoticia&tabla=nmc_noticias&codCategoria=2&ruta=noticias

- El Dinamo

http://www.eldinamo.cl/2011/11/23/estudio-hasta-el-31-llegan-diferencias-de-sueldos-de-hombres-y-mujeres/



Si el tema es de interes busca mas información en

- Solo Mujer

http://www.solomujer.cl/articulo.php?id=44

¿Mujer = hombre?

Hay cosas que no se entienden, como el que las mujeres pedimos igualdad y al mismo tiempo permitimos que se nos proteja o beneficien a través de políticas publicas exclusivas.

Esto es algo que no todas las personas se ponen a pensar, pero el hecho de que exista un ministerio especial para la mujer y no así para los hombres, significa que nosotras necesitamos más protección que ellos o que la sociedad piensa que la mujer necesita ser protegida .

No es lo mismo decir, toda empresa que al menos 20 empleados manifiesten necesidades de sala cuna deba tener una propia o subsidiar una. A decir que, toda empresa que cuente con 20 mujeres trabando debe tener este beneficio. En este caso no solo se ve a la mujer con un nivel menor al del hombre por lo que debe ser protegida, sino que el hombre con necesidad de sala cuna se ve discriminado por el sistema.

La razón de esta columna no es el que las políticas publicas que existen a favor de la mujer desaparezcan, sino el dar cuenta que mientras estas existan de manera marcada hacia la mujer estás tendrá un papel dentro de la sociedad, de niñas vulnerables que no se puede valer por si misma y que debe ser acogida y protegida para así poder surgir.

30.11.11

Origen de la minoría


Los estereotipos de género son las características y roles asignados cultural y socialmente a hombres y mujeres, estos roles se asignan a partir del sexo femenino o masculino. Por decir sólo un ejemplo: "las mujeres deben hacer el trabajo doméstico y los hombres deben proveer económicamente a la familia". Frases como la anterior han traspasado generaciones, convirtiéndose así en ideas arraigadas y preconcebidas en la sociedad, y en la cultura. Los estereotipos de género generan entonces roles de género, es decir un conjunto de ideas y expectativas que son diferentes para mujeres y hombres, que marcan el sentir, actuar y ser de los sujetos; estas nociones tienen como consecuencia la segregación ocupacional y el trabajo reproductivo asignado a la mujer. Ahora bien, ¿qué es el trabajo reproductivo? según Antonella Picchio (1994) el trabajo reproductivo consiste en el cuidado y mantenimiento del espacio doméstico, es realizado mayoritariamente por mujeres y refiere también a la educación, formación, y apoyo a los miembros de una familia. El trabajo reproductivo es sólo una de las múltiples formas de discriminación que sufre la mujer en la sociedad; el trabajo de "dueña de casa" como lo conocemos en Chile es invisibilizado y no remunerado.
Gabriel Salazar (2002) plantea que este rol del trabajo reproductivo es producto de la explotación patriarcal hacia la mujer, y del modelo neoliberal, que aumentó el número y oferta de empleos precarios para mujeres, como por ejemplo, las temporeras, la prostitución, el servicio doméstico, entre otros trabajos que cuentan con pocas o nulas garantías estatales, previsionales, y jurídicas (contrato de trabajo). Esta situación afecta especialmente a las mujeres pobres que no pueden acceder a la educación y ser profesionales.
Con el paso del tiempo estos constructos sociales de que el hombre sea proveedor y la mujer/madre y dueña de casa han cambiado en el tiempo, ya que (afortunadamente como vemos en la imagen) las atribuciones de género son específicas a cada cultura y época. En la actualidad la mujer puede estudiar, trabajar, y ser independiente, hay mujeres proveedoras pero estas deben conciliar su trabajo con lo doméstico y la crianza si es que son madres.

*Referencias

Ø Picchio, A. (1994). Trabajo de Reproducción, tema central del análisis del mercado laboral. En: Las Mujeres y el Trabajo: Rupturas conceptuales. ICARIA.

Ø Salazar, G. (2002) "Mujeres populares en Chile neoliberal y globalizado (1973-2000)" y "Las pobladoras". En Historia contemporánea de Chile IV. Hombría y feminidad. Santiago de Chile: LOM. Pp.207-275.



29.11.11

Discriminación en ISAPRES


Las Isapres hoy en día, distinguen entre sus clientes por el nivel del ingreso, la edad (mayores de edad tienen costos mas altos), la salud, e incluso el sexo. En el caso de las mujeres el costo aumenta estando en edades fértiles.
La finalidad de las isapres es tener entre sus clientes a las personas mas saludables y con mejores ingresos, dejando al resto en Fonasa.

Un estudio realizado por el SERNAM en 1998, plantea que en las isapres existe un trato desigual hacia las mujeres, situación que se traduce en barreras al ingreso, mayores costos y restricciones al uso de prestaciones. Aquí se puede percatar que la variable género opera contra la mujer, encareciendo su cobertura y adjudicándole exclusivamente el costo de la reproducción, cuestión que debiera ser de interés y responsabilidad social y no sólo de la madre.

Esta realidad sigue permaneciendo a lo largo de décadas y seguirá estando en las futuras generaciones, perjudicando de manera especial a la mujer de todas las formas, encontrándose joven y fertil, o perteneciendo a una edad mayor.

13.10.11

Mujer como minoría


La mujer en Chile en algunas ocasiones es víctima de múltiples formas de violencia: física, psicológica, y social. El presente trabajo pretende abordar esta última, y la forma en que afecta la salud de la mujer. Es necesario entender el concepto de salud, como un término integral: salud es salud física, salud mental, y salud social. Ser mujer en Chile, abarca una serie de vulneraciones a los derechos humanos, dando origen a problemas psicosociales que afectan la calidad de vida, aumentan la brecha de género, etc. Ser mujer en este país, se entrelaza a otras problemáticas psicosociales, como la pobreza, el endeudamiento, embarazo adolescente, y la discriminación. Algunas de las instituciones donde se puede apreciar la condición de minoría y/o desigualdad en la mujer son:
-Empresa privada y Servicio Público
- núcleo familiar
- Salud sexual y reproductiva
- Discriminación Laboral
- Gobierno de Chile (leyes de protección)
- colegios
- seguros e isapres
- Iglesia
- medios de comunicacion (tv,revistas,etc)