En Chile, el tema de la jubilación hace una marcada diferencia entre hombres y mujeres, comenzando por la edad, donde los primeros se retiran a los sesenta y cinco años, mientras que ellas lo hacen a los sesenta, provocando así que tengan menos años trabajados para su pensión.
Según estudios del CENDA (Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo), un hombre que se encuentra en la misma condición laboral de la mujer, ya sea con igual cantidad de años trabajados y el mismo sueldo, recibirá un tercio más en sus pensiones que esta. La AFP justifica esta diferencia en montos, ya que en el cálculo de estos se considera como factor importante la esperanza de vida de la persona, debido a esto, la mujer se ve afectada, al posee una mayor esperanza de vida en comparación a los hombres, ergo este sistema de pensión deben invertir económicamente por mayor tiempo en ellas que en los hombres.
En resumen, las AFP ostentan políticas injustas para las mujeres y favorecedoras para los hombres, aún cuando es bien sabido que ellas por la misma labor y años de servicio, ganan menos y viven más.
Por otro lado, lo anteriormente dicho nos lleva a pensar, que, en el caso de las dueñas de casa, las que usualmente no han trabajado con contrato, y por ende, no tienen un fondo de pensión, vivirán en precarias condiciones en su vejez. No así los hombres, quienes han trabajado por lo menos una vez en la vida. Y fue este pensamiento que impulsó el cambio de previsiones, con el fin de resguardar a las personas en mayor desventaja, -las que comúnmente son mujeres- y a disminuir la diferenciación de géneros.
“Los principales beneficios de este sistema serán la Pensión Básica Solidaria (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS). A dichos beneficios accederán, en régimen, hombres y mujeres, a los 65 años de edad, que pertenezcan a los tres primeros quintiles de ingreso (es decir, el 60% de la población de menores ingresos) y reúnan un período mínimo de 20 años de permanencia en el país, y de 4 de los últimos 5 años previos a la solicitud del beneficio”
En base a esta cita podemos ver que las los requisitos para acceder a los beneficios, dejan patente un afán de “igualdad” frente a hombres y mujeres, pero aún así en el acto, la pensión de las mujeres seguirá siendo menor en comparación con el hombre, ya que las diferencias de sueldos continuará siendo la misma.
[Disponible en: http://www.bcn.cl/histley/lfs/hdl-20255/HL20255.pdf] 02 de Diciembre 2011.
Para más información visitar: http://www.bcn.cl/histley/lfs/hdl-20255/HL20255.pdf





