Igualdad!

Igualdad!

30.11.11

Origen de la minoría


Los estereotipos de género son las características y roles asignados cultural y socialmente a hombres y mujeres, estos roles se asignan a partir del sexo femenino o masculino. Por decir sólo un ejemplo: "las mujeres deben hacer el trabajo doméstico y los hombres deben proveer económicamente a la familia". Frases como la anterior han traspasado generaciones, convirtiéndose así en ideas arraigadas y preconcebidas en la sociedad, y en la cultura. Los estereotipos de género generan entonces roles de género, es decir un conjunto de ideas y expectativas que son diferentes para mujeres y hombres, que marcan el sentir, actuar y ser de los sujetos; estas nociones tienen como consecuencia la segregación ocupacional y el trabajo reproductivo asignado a la mujer. Ahora bien, ¿qué es el trabajo reproductivo? según Antonella Picchio (1994) el trabajo reproductivo consiste en el cuidado y mantenimiento del espacio doméstico, es realizado mayoritariamente por mujeres y refiere también a la educación, formación, y apoyo a los miembros de una familia. El trabajo reproductivo es sólo una de las múltiples formas de discriminación que sufre la mujer en la sociedad; el trabajo de "dueña de casa" como lo conocemos en Chile es invisibilizado y no remunerado.
Gabriel Salazar (2002) plantea que este rol del trabajo reproductivo es producto de la explotación patriarcal hacia la mujer, y del modelo neoliberal, que aumentó el número y oferta de empleos precarios para mujeres, como por ejemplo, las temporeras, la prostitución, el servicio doméstico, entre otros trabajos que cuentan con pocas o nulas garantías estatales, previsionales, y jurídicas (contrato de trabajo). Esta situación afecta especialmente a las mujeres pobres que no pueden acceder a la educación y ser profesionales.
Con el paso del tiempo estos constructos sociales de que el hombre sea proveedor y la mujer/madre y dueña de casa han cambiado en el tiempo, ya que (afortunadamente como vemos en la imagen) las atribuciones de género son específicas a cada cultura y época. En la actualidad la mujer puede estudiar, trabajar, y ser independiente, hay mujeres proveedoras pero estas deben conciliar su trabajo con lo doméstico y la crianza si es que son madres.

*Referencias

Ø Picchio, A. (1994). Trabajo de Reproducción, tema central del análisis del mercado laboral. En: Las Mujeres y el Trabajo: Rupturas conceptuales. ICARIA.

Ø Salazar, G. (2002) "Mujeres populares en Chile neoliberal y globalizado (1973-2000)" y "Las pobladoras". En Historia contemporánea de Chile IV. Hombría y feminidad. Santiago de Chile: LOM. Pp.207-275.



29.11.11

Discriminación en ISAPRES


Las Isapres hoy en día, distinguen entre sus clientes por el nivel del ingreso, la edad (mayores de edad tienen costos mas altos), la salud, e incluso el sexo. En el caso de las mujeres el costo aumenta estando en edades fértiles.
La finalidad de las isapres es tener entre sus clientes a las personas mas saludables y con mejores ingresos, dejando al resto en Fonasa.

Un estudio realizado por el SERNAM en 1998, plantea que en las isapres existe un trato desigual hacia las mujeres, situación que se traduce en barreras al ingreso, mayores costos y restricciones al uso de prestaciones. Aquí se puede percatar que la variable género opera contra la mujer, encareciendo su cobertura y adjudicándole exclusivamente el costo de la reproducción, cuestión que debiera ser de interés y responsabilidad social y no sólo de la madre.

Esta realidad sigue permaneciendo a lo largo de décadas y seguirá estando en las futuras generaciones, perjudicando de manera especial a la mujer de todas las formas, encontrándose joven y fertil, o perteneciendo a una edad mayor.